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Aceites vegetales y maceración en frío

cómo elegir el aceite adecuado para una extracción terapéutica real

Cuando elaboramos un oleato mediante maceración en frío, no todos los aceites vegetales funcionan igual. Elegir el aceite base no es un detalle menor: puede potenciar o limitar la extracción, comprometer la estabilidad del preparado o determinar si el resultado final tiene verdadero valor terapéutico.

Además, conviene recordar algo fundamental: el aceite vegetal no es solo un vehículo, es parte activa de la formulación.

Qué entendemos por “capacidad extractiva” en un oleato

Desde un enfoque técnico y clínico, la capacidad extractiva real de un aceite vegetal se define por su capacidad para:

  • solubilizar principios activos liposolubles
  • penetrar en la matriz vegetal
  • mantener la estabilidad del extracto durante toda la maceración
  • completar el proceso sin oxidarse ni degradarse

Estos criterios se sostienen en cuatro pilares:

  • polaridad funcional del aceite

  • capacidad de solubilizar activos liposolubles

  • penetración en el tejido vegetal

Aceites vegetales con MAYOR capacidad extractiva

1. Aceite de oliva (Olea europaea)

Aceite tradicional por excelencia en fitoterapia. Su estabilidad, su perfil rico en ácido oleico y su fracción antioxidante lo convierten en un excelente extractor.

Propiedades principales aportadas:

  • antiinflamatorio
  • antioxidante
  • protector de la barrera cutánea
  • cicatrizante suave

2. Aceite de sésamo (Sesamum indicum)

Aceite muy utilizado en sistemas tradicionales por su estabilidad y profundidad terapéutica.

Propiedades principales aportadas:

  • antioxidante potente
  • antiinflamatorio
  • nutritivo profundo
  • estimulante circulatorio suave

3. Aceite de girasol (Helianthus annuus)

Aceite ligero pero eficaz, especialmente indicado para extracciones dermatológicas.

Propiedades principales aportadas:

  • calmante
  • antiinflamatorio
  • reparador de la barrera cutánea
  • buena tolerancia en piel sensible

4. Aceite de ricino (Ricinus communis)

Aceite con alta polaridad funcional, lo que le confiere una gran capacidad extractiva, aunque no sea cómodo para uso directo.

Propiedades principales aportadas:

  • antiinflamatorio
  • antimicrobiano
  • humectante profundo
  • estimulante tisular

Se utiliza principalmente como aceite de extracción y suele mezclarse posteriormente.

5. Aceite de jojoba (Simmondsia chinensis)

Aunque técnicamente es una cera líquida, su estabilidad y afinidad cutánea lo hacen muy interesante en oleatos.

Propiedades principales aportadas:

  • regulador del sebo
  • protector cutáneo
  • reparador de la barrera
  • muy estable frente a oxidación

6. Aceite de almendras dulces (Prunus amygdalus dulcis)

Aceite versátil, bien tolerado y ampliamente utilizado.

Propiedades principales aportadas:

  • emoliente
  • calmante
  • suavizante
  • adecuado para piel sensible

7. Aceite de aguacate (Persea americana)

Aceite denso y nutritivo, especialmente indicado para pieles secas o dañadas.

Propiedades principales aportadas:

  • regenerador cutáneo
  • nutritivo profundo
  • rico en vitaminas A, D y E
  • protector de la piel

8. Aceite de argán (Argania spinosa)

Aceite con alto valor cosmético-terapéutico, utilizado en formulaciones más específicas.

Propiedades principales aportadas:

  • antioxidante
  • reparador
  • mejora de la elasticidad cutánea
  • acción anti-edad

9. Aceite de coco fraccionado (Cocos nucifera)

Aceite altamente refinado, estable y neutro.

Rol real en un oleato:

  • vehículo estable
  • base neutra
  • buen disolvente liposoluble
  • mejora la textura y aplicabilidad

Importante:

el aceite de coco fraccionado no aporta propiedades terapéuticas propias relevantes. Su valor es técnico, no terapéutico.

Aceites vegetales con MENOR capacidad extractiva

Estos aceites no fallan por falta de calidad, sino por no cumplir los requisitos técnicos de una maceración prolongada.

Los motivos principales son:

  • alto contenido en ácidos grasos poliinsaturados
  • oxidación rápida
  • pérdida de propiedades durante el proceso
  • incapacidad para mantener la integridad del oleato hasta el final

Listado:

  • Aceite de lino (Linum usitatissimum)
    Extremadamente poliinsaturado. Oxida incluso durante la maceración.
  • Aceite de cáñamo (Cannabis sativa)
    Muy frágil oxidativamente. El extracto se degrada antes de completarse.
  • Aceite de onagra (Oenothera biennis)
    Rico en GLA, muy inestable. No soporta maceraciones largas.
  • Aceite de borraja (Borago officinalis)
    Altamente inestable. Riesgo alto de enranciamiento.
  • Aceite de rosa mosqueta (Rosa rubiginosa / Rosa canina)
    Muy sensible a luz, calor y oxígeno. Pierde propiedades durante la maceración.
    Debe añadirse al final, no usarse como base.
  • Aceite de germen de trigo (Triticum vulgare)
    Oxida con facilidad y domina el aroma del preparado.
  • Aceite de soja (Glycine max)
    Generalmente refinado, bajo valor terapéutico y oxidación relativamente rápida.
  • Aceite de pepita de uva (Vitis vinifera)
    Muy rico en omega-6. Oxida rápido y no mantiene estabilidad suficiente.

Error frecuente: confundir valor cosmético con capacidad extractiva

Un aceite puede ser excelente para la piel y, aun así, no ser adecuado para maceración.

Rosa mosqueta, onagra o borraja son ejemplos claros: aceites valiosos como activos finales, pero malos como base extractiva. Los aceites muy poliinsaturados son valiosos como activos finales, pero malos como base extractiva.

Regla clara:

aceite muy poliinsaturado = mala elección para maceración en frío

Conclusión clínica

Elegir el aceite vegetal adecuado es una decisión terapéutica, no un detalle secundario.

Un buen aceite base:

  • facilita la extracción
  • protege los principios activos
  • garantiza estabilidad
  • y, cuando procede, aporta propiedades propias al preparado final

Pensar únicamente en la planta es quedarse a medias.

Pensar también en el aceite vegetal eleva la formulación, aportando coherencia, profundidad y eficacia al oleato final.

Ese es el criterio que diferencia un simple macerado de un oleato terapéutico bien formulado.

Un abrazo aromático

Eva Ruth González García

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Referencias:

  1. Heinrich, M. et al. Fundamentals of Pharmacognosy and Phytotherapy. Elsevier.
  2. Gunstone, F.D. Vegetable Oils in Food Technology: Composition, Properties and Uses. Wiley-Blackwell.
  3. Barel, A.O., Paye, M., Maibach, H.I. Handbook of Cosmetic Science and Technology. CRC Press.
  4. European Medicines Agency (EMA). Guidelines on quality of herbal medicinal products.
  5. Rangari, V.D. Pharmacognosy and Phytochemistry. Career Publications.

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