Disfrutar del sol es uno de los grandes placeres del verano, pero hacerlo con responsabilidad es todavía más importante.
La exposición solar excesiva acelera el envejecimiento cutáneo, favorece la deshidratación de la piel y puede provocar inflamación, enrojecimiento e incluso quemaduras. Por eso, además de utilizar un buen protector solar, es fundamental cuidar la piel una vez finalizada la exposición.
Desde la Aromaterapia Clínica podemos preparar fórmulas sencillas, eficaces y completamente naturales que ayudan a calmar la piel, reducir la sensación de calor, aportar hidratación y favorecer su recuperación.
Hoy quiero compartir contigo una de las preparaciones que más utilizamos en verano en la Escuela Amaris Natural.
Un gel refrescante 100 % natural
La ventaja de esta fórmula es que se prepara en pocos minutos y está elaborada únicamente con ingredientes naturales.
Mi recomendación es elaborar pequeñas cantidades e ir preparándolas conforme las necesites. Al no incorporar conservantes sintéticos, disfrutarás siempre de un preparado fresco, con todas sus propiedades intactas.
Ingredientes
- 30 ml de gel puro de Aloe vera.
- 10 ml de hidrolato de Manzanilla romana.
- 10 ml de hidrolato de Hamamelis.
- 10 ml de aceite vegetal de Caléndula.
- 5 gotas de aceite esencial de Manzanilla romana (Chamaemelum nobile).
- 10 gotas de aceite esencial de Lavanda verdadera (Lavandula angustifolia).
¿Por qué hemos elegido estos ingredientes?
Cada uno cumple una función terapéutica específica:
Aloe vera: hidrata intensamente, calma la piel irritada y favorece la regeneración cutánea.
Aceite de Caléndula: suaviza, nutre y ayuda a reparar la barrera cutánea, siendo uno de los aceites vegetales más indicados para pieles sensibles o castigadas por el sol.
Hidrolato de Manzanilla romana: proporciona un efecto calmante inmediato y disminuye la sensación de escozor.
Hidrolato de Hamamelis: refresca, descongestiona y aporta un agradable efecto tonificante.
Aceite esencial de Manzanilla romana: reconocido por su extraordinaria capacidad para calmar las pieles irritadas y disminuir la inflamación.
Aceite esencial de Lavanda: uno de los aceites esenciales más utilizados en Aromaterapia por su acción regeneradora, calmante y reparadora sobre la piel.
Preparación paso a paso
- Mezcla los dos hidrolatos en un recipiente aparte.
- En otro recipiente incorpora el aceite vegetal de Caléndula y añade los aceites esenciales. Remueve bien hasta obtener una mezcla homogénea.
- Añade lentamente esta fase oleosa al Aloe vera, mezclando de forma continua, igual que cuando elaboramos una mayonesa. La paciencia en este paso es la clave para conseguir una buena textura.
- Cuando la mezcla sea completamente homogénea, incorpora poco a poco los hidrolatos, removiendo constantemente entre cada pequeña incorporación.
Al no utilizar emulsionantes sintéticos, es importante trabajar despacio para evitar que la preparación se separe.
El resultado será un gel-crema ligero, muy agradable y con una sensación refrescante inmediata.
Conservación
Guárdalo siempre en un envase limpio y en la nevera.
Además de conservarse mejor, el frío potenciará el efecto calmante y refrescante cuando lo apliques sobre la piel después de tomar el sol.
¿Puede utilizarlo toda la familia?
Sí. Esta fórmula está diseñada para adultos y niños, siempre que no exista sensibilidad conocida a alguno de sus componentes.
Si el preparado va destinado únicamente a adultos, puedes añadir 1 gota de aceite esencial de Menta piperita durante la elaboración.
La sensación de frescor será mucho más intensa y aumentará el efecto calmante y analgésico. Sin embargo, este aceite esencial no debe incorporarse cuando el preparado vaya dirigido a niños, por sus contraindicaciones habituales en población infantil.
Un último consejo...
Este gel está pensado para aliviar la piel después de una exposición solar normal.
Si aparece una quemadura importante, ampollas, fiebre o un dolor intenso, la prioridad siempre será acudir a un profesional sanitario.
La Aromaterapia puede convertirse en una extraordinaria aliada para cuidar nuestra piel, pero nunca debe sustituir las medidas de prevención.
Porque la mejor quemadura solar... siempre será la que conseguimos evitar.Un abrazo aromático