REIKI: Algo más que una terapia
Cambia tu estilo de vida con Reiki
Cuando hablamos de terapias naturales, suelen aparecer muchas opciones.
El Reiki es una de ellas, pero en realidad es mucho más que una terapia puntual: es una herramienta de autoconocimiento y equilibrio que puede acompañarnos en el día a día.
El Reiki es una terapia energética en la que canalizamos energía a través de las manos para armonizar a la persona de forma holística: cuerpo, mente y emoción.
A menudo, cuando pensamos en terapias naturales, imaginamos acudir a consulta para que un profesional nos trate. Y, por supuesto, recibir una sesión de Reiki de manos de un terapeuta puede ayudarnos a reequilibrarnos y sentirnos mejor.
Sin embargo, la verdadera transformación llega cuando integramos el Reiki en nuestra vida cotidiana.
Tratarnos a nosotras mismas de forma regular —aunque sigamos acudiendo a consulta de vez en cuando— es lo que marca la diferencia.
Esa práctica diaria, o al menos frecuente, va generando pequeños cambios internos que poco a poco se reflejan en todos los ámbitos de nuestra vida.
A nivel mental, se transforman la forma de ver las cosas, las prioridades y los esquemas vitales.
Por eso, el Reiki deja de ser solo una terapia y se convierte en un estilo de vida, en una manera distinta de relacionarnos con nosotras mismas y con los demás.
El verano es un momento ideal para ello.
Tenemos más tiempo, un ritmo diferente, más espacio para reflexionar sobre cómo hemos estado y qué queremos crear cuando regrese la rutina. Este periodo de pausa nos invita a mirar hacia dentro, equilibrarnos y cuidarnos con mayor consciencia.
No hace falta mucho:
unos minutos al día, respirar, colocar las manos y permitir que el cuerpo y la mente se armonicen de forma natural.
Hoy te invito a realizar una meditación sencilla, en la que haremos un pequeño auto-tratamiento para ayudarte a sentirte mejor.
Si no estás iniciada en Reiki, no pasa nada: trabajarás con tu propia energía, calmarás la respiración y podrás experimentar lo fácil que es cuidarte desde la presencia y la escucha.
Porque el Reiki no es solo algo que se recibe.
Es algo que se vive.