En los últimos años la aromaterapia está viviendo un momento interesante.
Cada vez hay más estudios, más análisis químicos y más investigación científica sobre los aceites esenciales.
Y eso es una buena noticia.
Durante mucho tiempo la aromaterapia fue considerada una disciplina poco rigurosa. Hoy sabemos mucho más sobre:
- la composición química de los aceites esenciales
- sus familias bioquímicas
- sus mecanismos de acción en el organismo
- su interacción con distintos sistemas fisiológicos.
Sin embargo, a medida que la investigación avanza, también aparece una pregunta muy interesante.
Una pregunta que plantea el investigador Jimm Harrison en un artículo reciente: https://www.linkedin.com/pulse/evidence-based-essential-oil-therapy-may-work-jimm-harrison-p7dfc/
La pregunta es sencilla, pero muy reveladora:
“Si tengo la evidencia… ¿por qué no funcionó?”
El problema del modelo reduccionista
Gran parte de la investigación científica se basa en un modelo muy claro:
una molécula → un efecto.
Este modelo funciona muy bien cuando se estudian fármacos con principios activos definidos.
Pero cuando intentamos aplicarlo a los aceites esenciales empiezan a aparecer limitaciones.
Un aceite esencial no es una molécula.
Es una mezcla compleja de decenas, e incluso cientos, de compuestos aromáticos.
Por ejemplo, un aceite esencial de romero puede contener:
- 1,8-cineol
- alcanfor
- alfa-pineno
- borneol
- verbenona
- y muchas otras moléculas en menor proporción.
Cada una de ellas tiene propiedades propias.
Pero lo realmente interesante es cómo interactúan entre sí.
Porque los aceites esenciales no funcionan como una suma de moléculas aisladas.
Funcionan como un sistema vivo de sinergias químicas.
El “Totum de la planta”
Aquí aparece un concepto fundamental en fitoterapia y aromaterapia:
el Totum de la planta.
El Totum hace referencia al conjunto completo de compuestos que la planta produce de forma natural y que actúan de forma coordinada.
No es solo una molécula.
No es solo una propiedad.
Es la inteligencia química completa de la planta.
En otras palabras:
La planta no fabrica una sustancia activa aislada.
Fabrica un ecosistema molecular donde cada componente modula, potencia o equilibra a los demás.
Por eso, cuando aislamos un compuesto concreto, muchas veces perdemos parte de la eficacia o del equilibrio que existe en el conjunto.
La sinergia molecular
Este fenómeno se conoce como sinergia molecular.
En un aceite esencial pueden ocurrir varias cosas al mismo tiempo:
- moléculas que potencian la acción de otras
- moléculas que modulan su intensidad
- moléculas que reducen efectos irritantes
- moléculas que amplían el espectro terapéutico.
El resultado final no es la acción de una molécula dominante.
Es el resultado de todas ellas actuando en conjunto.
Por eso dos aceites con una molécula principal similar pueden tener efectos terapéuticos muy diferentes.
La química es importante.
Pero la relación entre moléculas lo es aún más.
Cuando la evidencia no explica toda la realidad
Aquí volvemos a la pregunta inicial:
“Si tengo la evidencia… ¿por qué no funcionó?”
En aromaterapia clínica ocurre algo muy frecuente:
Un aceite funciona muy bien en una persona…
y en otra apenas produce efecto.
Desde una visión reduccionista esto puede parecer un problema.
Pero desde una visión holística tiene todo el sentido.
Porque en la realidad terapéutica intervienen muchos factores:
- el quimiotipo del aceite esencial
- la calidad del aceite
- la dosis
- la vía de administración
- el terreno fisiológico de la persona
- su estado emocional
- el momento evolutivo de la alteración.
Y además de todo eso…
está el Totum de la planta interactuando con el Totum de la persona.
Aromaterapia: ciencia, pero también comprensión del conjunto
La investigación científica es fundamental para comprender mejor los aceites esenciales.
Pero la práctica terapéutica nos recuerda algo importante:
la realidad biológica es más compleja que cualquier modelo simplificado.
Los aceites esenciales no son medicamentos estandarizados.
Son extractos vegetales complejos que interactúan con un organismo igualmente complejo.
Por eso la aromaterapia terapéutica no se basa en memorizar listas de propiedades.
Se basa en comprender la lógica de la planta y la lógica del organismo.
Cuando entendemos ese diálogo entre ambos, la aromaterapia deja de ser una simple lista de aceites para síntomas.
Y se convierte en una herramienta terapéutica mucho más profunda.
Volver a mirar a la planta
Quizá uno de los grandes aprendizajes de la aromaterapia moderna sea precisamente este:
La ciencia nos ayuda a comprender las moléculas.
Pero la planta nos recuerda que el todo es más que la suma de sus partes.
Ese es el verdadero significado del Totum de la planta.
Y quizá también una de las razones por las que la naturaleza sigue sorprendiéndonos.
Un abrazo aromático
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